viernes, 29 de agosto de 2014

Casos, cosas y casas que se desgastan con el uso: la voz.

Historia clínica del paciente Carlos Márquez (alias Eggder).
1. El paciente presenta inflamación en la garganta, no así enrojecimiento o ulceraciones.
2. Inexistencia de síntomas relacionados con IVRS.
3. Si bien el tono y volumen de voz han mejorado, presentan un dejo "mariafelixinesco" similar al de la presentación de la sobrentendida actriz en "La Movida.
4. Gracias a técnicas derivadas del "dígalo con mímica", "pintamonos", "teléfono descompuesto", "corrillos" y a la buena disposición del alumnado pudo sortear la clase del día de hoy.
5. Se le recomienda voto de silencio (en consonancia con sus afinidades medievalistas), permanecer en posición horizontal (con un margen de máximo 45 grados), visualizar series y películas ad libitum y la ingesta de abundantes líquidos, pudiendo considerar entre ellos destilados etílicos a fin de provocar la distensión de las cuerdas vocales.

lunes, 11 de agosto de 2014

Casos, cosas y casas que se desgastan con el uso (2)

Más de una vez la gente me ha dicho: "¿cómo es posible que te acuerdes de eso?" Sí, ciertamente tengo una memoria bastante buena. Soy de aquellos que asocia olores y colores con vivencias muy específicas. Es curioso, porque puedo recordar cómo fue que conocí a alguien, el día, incluso el color del cual vestía ese día y no sólo eso, soy capaz de rememorar lo que alguien que estaba cerca decía o hacía, mentalmente soy medio "multitask". Eso podría ser una ventaja, pero no es así, ya que, casi siempre, cuando me dirijo a la cocina o voy al mercado a comprar algo, salgo con la respuesta clásica: "¿a qué vine?", "¿qué más me hacía falta?" Hasta allí, todo bien, es algo que a todo mundo le pasa; sin embargo mi situación se agrava cuando se trata de dar clase.
Es casi un secreto a voces que se me da aquello de improvisar, sólo necesito determinar un punto al cual llegar y la clase se desenrolla (sí, desenrolla, como un ovillo); sin embargo, mi mejor aliado, en ocasiones es mi talón de aquiles. Mientras explico el tema, observo quién pasa afuera del salón y escucho parte del chisme, percibo multipintos olores, recuerdo los pendientes que tengo, se me vienen a la mente experiencias que tuve al haber expuesto ese tema en otras ocasiones o lo que yo mismo pensé cuando era alumno. De pronto, a la Penélope que coordina mis neuronas comienzan a enredársele las sinapsis, los dedos se le engarrotan y pierde el inicio de esa madeja que parece la más abtrusa serie navideña recién desempacada a inicios de diciembre; y sí, efectivamente, algunos foquitos dejan de tintilar.
Supongo que una memoria USB siente eso mismo cuando, infectada por sabe qué perverso aparato es obligada a deshacerse de parte de su valiosa carga o, pero aún, cuando un médico despiadado la "resetea".
Yo perdí una memoria y la/mi memoria sufrió un "black out".

viernes, 8 de agosto de 2014

Casos, cosas y casas que se desgastan con el uso ¿1?

Revivo a esta momia. Las brujas seguro se desmandaron, ya ni siquiera hablemos del pastor, ése se piró. Sin embargo hoy, que me peleaba (as usual) con la tecnología, me llegó una idea. Sabemos que las cosas se desgastan con el uso, a las casas les pasa lo mismo (por más que luchemos en remozarlas, cual añeja vedette, tras las capas de pintura está la fecha de caducidad), pero ¿y los casos? Creo que no, las situaciones se reviven, siempre son las mismas.
La verborrea no se me da, me he vuelto muy sintético; no obstante escribir sobre objetos, espacios y hechos no siempre requiere de muchas letras. Allí va lo dicho: "Cuando uno necesita reconfortarse con un querido DVD, resulta que ya no jala, pinche tecnología!"